Héctor Matías

El caso Cavela: Cómo ayudé a asegurar su segunda ronda con un inversor de Stripe como testigo

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👉 Link de la noticia → Cavela levanta $6.6M


Levantar una ronda de inversión es como ganar un campeonato: hay champán, fotos y euforia. Pero al día siguiente, empieza la presión real.

Cavela ya había demostrado tracción levantando una primera ronda de 2 millones. Pero el juego de las startups es implacable: para llegar al siguiente nivel (la ansiada ronda de 6.6M que acaban de cerrar), tienes que cumplir hitos de producto agresivos.

En su mesa de inversores se sentaban figuras de primer nivel (incluyendo early investors de Stripe). La expectativa no era alta; era estratosférica.

Y ahí es donde entré yo.


El Desafío: Escalar o Morir

El equipo de Cavela es brillante. Su visión de optimizar la fabricación con IA es potente. Pero como en toda startup en crecimiento acelerado, los deadlines de producto amenazaban con comerse al equipo.

El reto no era “qué construir”, sino “cómo construirlo a la velocidad que exige el mercado sin quemar a los desarrolladores”.

Necesitaban multiplicar su capacidad de ejecución técnica para llegar a los hitos que desbloquearían la siguiente ronda de financiación.


La IA en el Desarrollo: El Nuevo Estándar

No voy a entrar en detalles técnicos confidenciales de su arquitectura. Lo que importa es el cambio de paradigma.

Hoy en día, el desarrollo de software asistido por IA no es una opción; es el estándar para quien quiere competir en la Champions League.

Mi intervención se centró en asegurar que esa ventaja competitiva se exprimiera al máximo. No se trata de que la IA “escriba código sola”, se trata de flujos de trabajo donde la velocidad de iteración se multiplica por tres.

Cuando tienes a inversores de la talla de Stripe mirando tus métricas de entrega, no puedes permitirte programar como en 2019.


El Resultado: Ronda Cerrada

El final de la historia ya es público: Cavela ha levantado sus 6.6 millones.

Han demostrado al mercado y a sus inversores que tienen la capacidad de ejecución necesaria para liderar su sector.

La lección para ti es clara: La IA aplicada al desarrollo y a los procesos críticos no es un “hack” temporal. Es la diferencia entre llegar al deadline con el producto listo o llegar con excusas.

Si una startup respaldada por la élite tech confía en esta metodología para sus momentos críticos… ¿por qué sigues pensando que en tu empresa es “algo para más adelante”?


¿Tu equipo necesita dejar de jugar y empezar a facturar?

No vendo trucos. Enseño sistemas de implementación de IA para empresas que valoran su tiempo.

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